"En un contexto de competitividad y simulacro, romperse me parece un desenlace lógico.
Por tanto, creo que hay algo coherente en el hecho de enloquecer.
Herejía.
En tanto que me desvío de los relatos dominantes,
no me queda otra opción que construir historias alternativas.
Historias donde la diferencia
no nos empuje a la exclusión
y a la inevitable violencia que camina de su mano....
... donde lo inusual de nuestras experiencias
no sea razón para invalidarlas...
... donde podamos darles un sentido.
Historias para los que vienen después....
... para plantarle cara a la vida...
... para recuperar la capacidad de asombro.
Historias que combaten el miedo colectivamente...
... que comparten dolores para que esos dolores desaparezcan...
... que abren resquicios desde donde imaginar horizontes comunes.
Historias que sean nuestras".